Aquismón

Texto y fotografía Salatiel Barragán Mayo 2, 2016
Sótano de las Golondrinas.

Sótano de las Golondrinas.

Lugar de sótanos, grutas, ríos y cascadas.

Esta región formada por tierras verdes, salpicada con valles y serranías adornadas con flores multicolores, se ubica en el corazón de la Huasteca potosina. Rodeado por grandes elevaciones, cuenta con sótanos, cuevas, ríos y cascadas, lo que favorece las actividades como espeleísmo, rappel, kayac, senderismo, cabalgatas y ecoturismo.

Aquí se presenta un clima caluroso casi todo el año, con meses fríos en otoño e invierno y lluvias abundantes en verano. La mayor parte del municipio de 602 km2, es cruzado por la Sierra Madre Oriental que luce los más bellos paisajes, donde abundan grutas, sótanos, ríos y cascadas. En el área destacan bellezas naturales como el Sótano de las Golondrinas y de las Guaguas, las cuevas de Mantetzulel y el Aguacate, la cascada de Tamul, el puente de Dios, sobre el río Tampaón; también tiene ciénegas y nacimientos de agua como el de Tambaque, que forman pozas agradables para nadar y pasar el día.

El nombre de Aquismón significa “pozo junto al aquiche” y proviene del tenek (aquich, guácima y mom, pozo). El pueblo posee una bella plaza que luce un monumento a la Madre Huasteca y enfrente al palacio municipal, todo rodeado por bellas casas de dos aguas. Muy cerca está la iglesia de San Miguel Arcángel, sobre un basamento huasteco. En el quiosco se disfrutan ricos raspados de frutas, el jobito, y se escucha el huapango huasteco.

Un atractivo más es el tianguis sabatino donde se ofertan productos como café, frutas y plantas, enchiladas, zacahuil y mucho más. Es el día ideal para admirar a las mujeres vestidas con el quechquémitl bordado, el colorido petob en la cabeza y la blusa y falda de manta blanca. Sus grandes atractivos son naturales y se encuentran en los alrededores del municipio.

Sótano de las Golondrinas

Uno de los máximos atractivos está ubicado 14 km al oeste de Aquismón: es el Sótano de las Golondrinas, el nombre proviene de la gran cantidad de vencejos de collar blanco y golondrinas que lo habitan que, junto con pericos y cotorros, salen o entran por miles en un vuelo vertiginoso todas las mañanas y tardes. Aquí los antiguos indígenas huastecos venían a ofrecer ofrendas a sus dioses, tradición que se ha perdido paulatinamente.

Este sitio catalogado como una de las Trece Maravillas Naturales de México es un enorme abismo vertical, con forma de cono invertido, una boca de 55 m de diámetro y 512 m de profundidad. Desde el borde se aprecian sus paredes que descienden 376 m hasta el segundo tiro de 136 metros. Por ello, es uno de los sótanos más profundos del planeta y el sexto abismo más hondo.

Sótano de las Guaguas

Para llegar hasta este sitio, es necesario conseguir un guía y después caminar 800 m entre aromas de cítricos, café y hierbas. Al llegar hasta la enorme boca del Sótano de las Guaguas o Huahuas, se admira el verde plumaje de los loros que entran o salen volando en círculos del oscuro lugar. Esta oquedad tiene una entrada de 70 m de diámetro y una profundidad de 478 m, con un primer tiro vertical de 202 m y el segundo de 153.

Por su belleza e importancia ecológica, fue declarada área natural protegida el 15 de marzo de 2001, con superficie de 409 ha, por solicitud del barrio San Isidro Tampaxal, municipio de Aquismón, San Luis Potosí.

Cueva de Mantetzulel

Este hueco en un cerro se encuentra junto a la comunidad de Mantetzulel y es de fácil acceso, pues cuenta con un sendero de piedra, barandales y señalización. El camino empinado parte de la comunidad de Mantetzulel (árbol de mante) y comunica a la cueva más importante, también conocida como Cueva del Sol, debido a la entrada de luz solar por su parte superior, lo cual crea un magnífico espectáculo de iluminación natural. En su interior se pueden admirar estalactitas y estalagmitas de figuras variadas.

Cueva El Aguacate

Al noreste de Aquismón, después de recorrer 10 km de un bosque de enormes árboles cubiertos por epífitas, se llega a la comunidad de El Aguacate; ahí un niño guía nos conduce poco más de 1 km por una vereda impregnada de olores a naranja y café. Esta cueva tiene unos 40 m de ancho y más de 20 de altura; casi 100 m adentro está otra entrada de menor tamaño que ilumina el otro extremo.

Cascada Tamul

El recorrido clásico en esta zona incluye remar poco más de una hora para llegar hasta la más bella e impresionante de todas las caídas potosinas: la cascada de Tamul o Lugar del Cántaro, que llega a tener hasta 300 m de ancho. El agua de la cascada la aporta el río Gallinas y se precipita sobre el río Santa María, desde una altura de 105 m, lo que crea un espectáculo visual único y su sonido retumba a cientos de metros. Desde este punto, el río recibe el nombre de Tampaón, cuenta con manantiales y sitios como la Cueva del Agua, tiene trechos encajonados por altas paredes cubiertas de vegetación y es navegable en lancha, balsa o kayac. Aquí se puede realizar rappel y cuenta con zonas para acampar y cabañas rústicas. La cascada Tamul se puede visitar entre octubre y mayo.

Tambaque

El balneario Tambaque significa “lugar de agua bajita” y lo forma el nacimiento del río Tanute, que inicia con el brote del agua en un ambiente rocoso. En temporada de lluvias, el cauce forma una caída de varios metros de altura y amplias pozas de aguas cristalinas, donde los visitantes pueden nadar. Se trata de un lugar al que todo el año llegan visitantes, principalmente en fines de semana y épocas de vacaciones.

Así, la Huasteca Potosina ofrece atractivos variados y espectaculares, dignos de visitarse en cualquier época del año. 

 

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